26.8.19

Los 100: (30 - 21)



30. The Clash – “London Calling” (1980) 
El productor Guy Stevens forzó a The Clash a “estirar” sus capacidades creativas con el afán de crear un disco que llevara a la legendaria banda por nuevos territorios. El resultado fue un paso hacia la constelación estelar y un álbum que cambio todo para el cuarteto londinense. “London Calling” abre con marcha victoriosa de la canción que le da su título y se mueve por todos lados:  Rock n roll cincuentero “Brand New Cadillac”, reggae “Guns of Brixton”, Ska “Rudie Can’t Fail”, punk “Death or Glory”, y pop rock “Train in Vain”.


29. Dead Kennedys – “Fresh Fruit For Rotting Vegetables” (1980)
Directo de San Francisco California el debut de una de las bandas más estupendas que los años Reagan dejaron sobre el mundo. Comandados por el incomparable Jello Biafra y sus liricas cargadas de sarcasmo, humor negro y crítica social. La perfecta antítesis a la hipocresía del conservadurismo evangélico de la época (¡y de ahora!). Un punk frenético con guitarras y melodías muy de la región californiana. Rolas estupendas como “Holiday in Cambodia”, “California Uber Allies” y “Let’s Lynch The Landlord” entre otras. Gran cosa esta banda. 

 
28. Genius/GZA – “Liquid Swords” (1995)
Con el sello de Wu Tang pero dejando un legado casi de culto, el primer disco de solista de GZA se pasó de bueno. Mucho del crédito se lo lleva la producción inventiva de RZA y sus samples de diálogos con música tenebrosa sacada de viejas películas de Kung Fu. El resto se le debe atribuir a las liricas que son igualmente originales. Entrelazando una variedad de temas que van desde cuentos de crimen, traición, filosofía e inclusive lo religioso.  Para oírlo una y otra vez con el afán de descubrirle cosas nuevas.

 
 
27. Patti Smith – “Horses” (1975)
Poetiza convertida en madrina del rock alternativo. Patti Smith redefine los esquemas y entrega en su primer disco una obra cuyo aporte a la música es inmenso en términos de profundidad lírica e ambición artística. “Horses” es imponente, audaz, irreverente. Una declaración de independencia. Se siente como tal con solo ver la portada (una foto de Patti tomada por su amigo el icónico fotógrafo Robert Mappelthorpe). Aquí se rompen ídolos, dioses y cadenas con el pasado. Pero más importante, se rompe con lo desechable del rock para traer música con sustancia y mucho peso.


26. The Allman Brothers Band – “At Fillmore East” (1971)
La caravana musical que llevo a los Allman Brothers Band por casi cinco décadas de giras y buena música tuvo su momento cumbre con esta perla de disco grabado en vivo cuando toda la alienación original estaba presente. Una serie de conciertos que fueron documentados en esta grabación donde se aprecia la química explosiva del set en vivo. Cargados de blues: “Trouble No More”, “Statesboro Blues”, “Stormy Monday”; y de los monumentales jams: “Whipping Post”, “You Don’t Love Me”.  Un fantástico disco en vivo.



25. Bob Dylan – “Bringing It All Back Home” (1965)
 Directo al corazón de una década de cambios culturales y sociales, el impresionante quinto disco de Bob Dylan fue tan innovador como controversial. Reinventando su mensaje y sonido agregando tintes surreales al mismo tiempo que los puritanos del folk sentían que su niño prodigio les daba la espalda. Hay canciones que simplemente no tienen competencia: “Gates of Eden”, “Subterranean Homesick Blues”, y que decir de “It’s All Right Ma (I’m Only Bleeding)”. Pero la verdad es que todo el álbum es espectacular, uno de los momentos cumbre de Mr. Dylan.

 
24. Nine Inch Nails – “The Downward Sprial” (1994)
Caos, brutalidad y un ambiente desolado muy único que permea la tercera placa de Nine Inch Nails, este no es un disco para oírlo cuando los ánimos están bajos. O tal vez si, para permitir ver las heridas más de cerca. Trent Reznor desata la furia de sus guitarras industriales, sus ritmos pulsantes y toda la violencia para dejar el canvas pintado de colores crudos. Vivos.



23. Bruce Springsteen & The E Street Band – “Darkness on The Edge of Town” (1978)
Para muchos, “Born to Run” es el disco de Springsteen que más los mueve, con sus historias de soñadores y personajes comunes que triunfan frente a la adversidad. Pero para mí, el disco sucesor “Darkness on The Edge of Town” lo supera. Aquí no triunfan siempre los buenos, hay sueños que no se desarrollan, el amor no salva. Pero te hace seguir adelante. Tiene un sentimiento mas oscurón, de que las cosas podrán salir mal muchas más veces. Pero no olvida que siempre hay una luz al final del túnel. Un álbum personal. Intimo. Clásico.


22. The Replacements – “Tim” (1985)
Los Mats. Una banda muy especial cuya discografía guarda recuerdos en mí de años y aventuras que no puedo olvidar. De todas sus grabaciones tengo que escoger “Tim” como la más significativa. Conjuga los dos mundos que hacen de estos loquillos de Minneapolis algo especial: el espíritu desaliñado, adolescente, caótico de sus inicios con la esencia romántica, sensible de lo que vino después.  “Bastards of Young” es puro protogrunge, “Left of The Dial” es nostalgia por las bandas de radio local, “Little Mascara” es amor adolescente con los jeans rotos y el pelo despeinado. We are the sons of no one!

 
21. Led Zeppelin – “Physical Graffiti” (1975)
El disco doble que es “Physical Graffti” con sus tantos estilos y aventuras musicales. La banda experimenta con un poco de todo y resulta entregando un album sorpresivamente balanceado que en sus mejores momentos produce mamuts del tamaño de “In My Time of Dying”, “Wanton Song”, y por supuesto “Kashmir”. Se percibe el crecimiento del cuarteto, la capacidad de entenderse, complementarse. Me tomo muchos años apreciarlo por no ser el disco que primero salta a la vista dentro de la discografía de LZ. Pero que, con el tiempo, se destapa obligándote a descubrir en sus finos detalles la gran profundidad que esconde. 


19.8.19

Los 100: (40 - 31)




 40. Arcade Fire  - “Funeral” (2004)
Los chicos del nuevo milenio frente a los sueños, temores y esperanzas de un futuro incierto. El impresionante disco debut de los canadienses Arcade Fire es un emotivo viaje por barrios cubiertos de nieve, paseos interminables en los automóviles de tus amigos de la adolescencia. Atmosférico, romántico, cargado de euforia. Joyita del “indie rock” de inicio de los 2000’s que llevo a convertirme en fan de esta gran banda.



39. Motorhead – “Ace of Spades” (1980)
Sera posible superar la intensidad y actitud de una banda tan ridículamente genial como Motorhead? La respuesta es no. No se puede porque cuando tenes un sonido tan sucio y pendenciero como el de estos locos y un líder como Lemmy Kilmister significa que sos una fuerza natural imparable. Las canciones son frenéticas, rudas, listas para escupirte en tus oídos vírgenes. Por la gran puta, que buen disco.


 

38. Chuck Berry – “The Great Twenty Eight” (1982)
Si, las 28 canciones son grandes, el titulo no miente. Desde St, Louis vino como cometa al mundo para dejarnos una herencia incalculable con rolas que marcaron el paso del rock n roll. El verdadero rock n roll. “Roll Over Beethoven”, “School Days”, “Johnny B. Goode”, “Back in the U.S.A”, etc. Una tras otra, todas son esenciales, todas son para oírlas, bailarlas, disfrutarlas.






37. Black Sabbath – “Master of Reality” (1971)
Iommi, Butler, Ozzy y Ward; los cuatro jinetes del heavy metal. El disco más “doom” de todos los que hicieron. Un disco que abre con una oda a la marihuana “Sweet Leaf” y termina con la espectacular “Into Void” pasando por marchas incesantes del calibre de “Children of The Grave” y “Lord of This World”. Un disco malévolo con una potencia inigualable.




36. Nas – “IllMatic” (1994)
Un jovencito de Queensbridge New York que se apodaba Nas decidió crear este testamento a la vida en el barrio, la dureza de ese ambiente, las historias de amigos que las calles le quito. El resultado fue uno de los mejores LP’s de hip hop de todos los tiempos. “Illmatic” es perfecto. Con ayuda de productores como Pete Rock, DJ Premier y Large Profesor las mezclas “cuajan” con las elaboradas letras que eventualmente volvieron a Nas en uno de los pesos pesados del género.


 

35. The Cramps – “Songs The Lord Taught Us” (1980)
El hijo ilegitimo de Elvis Presley y la novia de Frankenstein. Los Cramps pueden describirse como rockabilly infestado de punk con letras que rinden tributo a las cosas pervertidas de la vida, las películas cincuenteras y el mal gusto. ¡Ósea, son una gloria total! Aquí nos dejan una colección de canciones coloridas con el gran Lux Interior en la voz y la guitarra estruendosa de Poison Ivy guiando la fiesta. Tear it Up!  




34. The Jimi Hendrix Experience – “Electric Ladyland” (1968)

Es increíble lo mucho que Jimi Hendrix hizo en tan poco tiempo. Ladyland es el último “disco de estudio” que el chico prodigio de Seattle saco en vida. Como si queriendo llevar la guitarra eléctrica a nuevos planetas hay mucha experimentación. Pero a pesar de las ambiciones musicales nunca se pierde el rumbo. Destacan los dos “semi jams” de más de 10 minutos, así como el monumental cover de “All Along The Watchtower” y la épica “Voodo Child (Slight Return)”.

 

33. David Bowie – “Low” (1977)
Refugiado en la ciudad de Berlin, rodeado de sintetizadores y con Brian Eno de cómplice, un Bowie buscando refugio de sus excesos en la búsqueda de horizontes inhóspitos. “Low” es el renacimiento de un Ziggy Stardust más vanguardista robando una que otra cosa del kraut rock alemán para construir una obra totalmente audaz.






32. Beastie Boys – “Paul’s Boutique” (1989)
¿Reinvención artística después de tener un éxito masivo con su primer disco, o simplemente el siguiente paso en la evolución del legendario trio de hip hop? Quien sabe, pero lo que si es cierto es que “Paul’s Boutique” es un clarísimo ejemplo de originalidad sin importar las presiones comerciales. Cargado de referencias culturales y sampleo innovador, el segundo disco de los Beastie’s es un imperdible viaje por el intelecto, humor y la mente brillante de Mike D, Ad-Rock y MCA.




31. Rage Against The Machine – “Rage Against The Machine” (1992)
Que decir que no se ha dicho de este genial debut de la banda de Los Angeles liderada por la guitarra innovadora de Tom Morello y las liricas de Zack de la Rocha. La bomba molotov que estallo en las bocinas y oídos de todos los que fuimos adolescentes de los noventas. Un claro descendiente de los MC5 y Public Enemy. Con canciones muy enérgicas, directas. Una química potente entre los cuatro músicos que conforman Rage. 

13.8.19

Los 100: (50 - 41)




50. The Band – “Music From Big Pink” (1968)
Música que regresa a la tierra, al seno materno. Country, folk, blues como motor para crear melodías que se sienten atemporales. Garth Hudson, Levon Helm, Robbie Robertson, Rick Danko y Richard Manuel construyeron esta belleza de álbum que nace de las sesiones en la granja de Woodstock rentada por Bob Dylan para dedicar cuerpo y alma a componer música. El resultado fue el inicio de una carrera artística para The Band que no tiene igual.



49. Ministry – “The Land of Rape & Honey” (1988)
De la mente “demente” de Al Jourgensen surge este monumento de rock industrial, festín de sonidos agresivos, sensaciones frenéticas, danzas tribales, metálicas. La banda sonora del fin del mundo musicalizado por John Carpenter. Solo que con guitarras destructoras. Destaca por su rareza en los ochentas, pero esa ha sido la tendencia de Ministry a través del tiempo: ser el “raro” de la fiesta.





48. De La Soul – “3 Feet High & Rising” (1989)

Junto otros grupos como A Tribe Called Quest y Jungle Brothers; los De La Soul comandaron un nuevo movimiento de rap que dejaba atrás la pomposidad por liricas afro céntricas e intelectuales. El estupendo debut “3 Feet High & Rising” es un entretenido viaje por canciones cargadas de frases inventivas, sentido del humor y samples que salen de fuentes tan dispares como Zeppelin y Parliament.



47. Led Zeppelin – “II” (1969)
Tomando elementos del primer disco (los covers de blues, los riffs imponentes de Page) y agregándole un poco más de ideas, pero sin estirar demasiado la formula, aparece el segundo disco de Led Zeppelin grabado en un par de semanas mientras estaban de gira. Entre el sexo de “Whole Lotta Love”, la danza metalera de “Heartbreaker” y el bombardeo de “Moby Dick” hay suficiente para alimentar el hambre, aunque no se pueden quedar atrás perlitas como “Ramble On” y el cover de “Bring It on Home”. Ya se iban poniendo serios, muy serios.

 

46. Joy Division – “Closer” (1980)
Ian Curtis sabía a donde iba, quería que su banda llegara más lejos. También resulto insostenible la cosa. Todo se terminó después de este. Entre oscuros pasillos y notas góticas abriendo paso a nuevos horizontes. Me quedó con el frenesí de “Heart & Soul” si tuviera que escoger mi predilecta del disco. Pero la verdad es que de principio a fin “Closer” es imponente.




45. Nirvana – “Nevermind” (1991)
Registrado en la mente del colectivo consciente, “Nevermind” ha sido elevado a las alturas del rock alternativo como una especie de piedra que Moises bajo del monte Sinai. Sin embargo, hay que tomarlo por lo que es: Un excelente álbum donde Kurt Cobain y sus secuaces dieron el salto a componer rolas más estructuradas con alma comercial. “Come as You Are”, “Lithium”, “Breed”, siguen pegando igual o más fuerte un cuarto de siglo después.




44. The Stooges – “Fun House” (1970)
The Real O’ Mind. Yo no sé qué tiene este disco. Una conexión especial conmigo eso sí (casualmente nací el mismo día que salió con una década de diferencia). Iggy y los hermanos Asheton prenden fuego, rola tras rola. “Down on The Street” es el motor encendiendo, “Loose” es Iggy gritando como tarzan en la selva, “TV Eye” se lleva todo al infierno. Garage y punk. Rock con bolas.





43. Ramones – “Ramones” (1976)
Y si los Stooges dejaron una herencia fue el punk que vino media década después. Cuatro desadaptados con chumpas de cuero negras tocando rolas de dos acordes y menos de dos minutos. A penas y lograban formar una canción. Sus primeros conciertos eran un evento solo por ver el caos que provocaban (entre ellos).  No eran virtuosos, no eran guapos, no eran nadie. Y, sin embargo, inspiraron a millones. “Hey, Ho, Let’s Go!”




42. Howlin’ Wolf – “Howlin’ Wolf (The Rockin Chair Album)” (1962)
 La mecca del blues a inicios de los sesenta era Chess Records en Chicago. Grabaron para esta casa Willie Dixon, Muddy Waters, Sonny Boy Williamson, Little Walter y este gigante de la voz raposa, Don Chester Arthur Burnett, mejor conocido como Howlin’ Wolf. Aquí se recoge todo el abandono, lujuria y personalidad de sus mejores rolas. Único e incomparable.





41. Johnny Cash – “At Folsom Prison” (1968)
Grabado frente a los presos de Folsom, el hombre de negro Mr. Johnny Cash y su banda crearon un mito con este genial álbum. Las canciones conectan, toman inspiración de la dura vida en el encierro. Las composiciones son muy buenas, pero es la humanidad que Mr. Cash le inyecta a su concierto lo que lo hace no solo una presentación muy particular sino una lección de vida para todos nosotros.



9.8.19

Los Tigres Del Norte en Folsom

Hace medio siglo que Johnny Cash grabo su clásico disco frente a la población de la prisión de Folsom, hoy los Tigres del Norte le rinden tributo grabando su versión de la canción con la que Cash abrió dicho concierto. Aquí el vídeo que también forma parte de un especial próxima a estrenarse en Netflix. Folsom Prison Tex Mex.