
Es poco usual que una banda con más de 20 años de trayectoria siga siendo no sólo relevante para la música actual, sino líder e innovadora dentro del ámbito mundial. Dentro de la música extrema pocas bandas se merecen el título de leyenda viviente tanto como Meshuggah. La banda fue formada en Suecia hacia 1987, sacando su primer EP en 1989. Su alineación (exceptuando al bajista) ha permanecido constante desde 1994, y hasta el momento su discografía consiste de 6 álbumes completos y 5 EPs. Al inicio su sonido recordaba al Metallica de los 80s con un fuerte sonido técnico basado en el thrash, y con el paso del tiempo han incorporado los elementos distintivos que conforman el sello personal de la banda: guitarras de 7 y luego 8 cuerdas, estructura polirrítmica (se podría escribir una tesis sobre ello, no entraré en detalles) y ciclos inusuales en las frases principales, fuertes cambios dinámicos en momentos inesperados, hasta elementos de jazz y fusion en los solos, para volverse inclasificables. Empezando con Destroy Erase Improve (1995) entraron en un ciclo creativo que transformó totalmente el sonido de la banda y continúa hasta hoy.
Parte de este ciclo es el EP I (2004), grabado a lo largo de seis meses de improvisaciones en conjunto del guitarrista Fredrik Thordendal y el baterista Tomas Haake. Una sola canción, gigantesca y aterrorizante, de 21 minutos. La banda retoma la velocidad de los discos anteriores a Nothing y destruye las secciones secuenciales que componen la masiva canción, casi sin respiro. Técnicamente es una obra espectacular, los riffs rebotan de un lado a otro sin terminar jamás en el lugar esperado, los cambios en dinámica sorprenden, y la velocidad alcanza niveles impresionantes. Pero el diferenciador de Meshuggah con respecto a sus imitadores siempre ha sido el oído para los ganchos. Es imposible no mover la cabeza al ritmo de algunos de estos riffs, y se quedan flotando en la cabeza por horas (y en contraste, es imposible encontrar cómo mover la cabeza al ritmo de los otros). Finalmente, los brillantes solos de guitarra característicos de Thordendal se alternan con la letra abstracta y maligna gritada en el estilo propio de Jens Kidman, vocalista.
Esta canción presenta un enlace directo entre el lado caótico de Meshuggah (Chaosphere) con bastante más dinámica y variación. Es simplemente tomar cada aspecto y subirle: más velocidad, más intensidad, más complejidad técnica, más locura, más tiempo. También actúa como preámbulo al estilo fluido que llevaron a otro nivel con su siguiente disco, Catch 33. Lo logrado musicalmente por esta banda con un EP de 20 minutos la mayoría no lo logra en una carrera entera, y eso es la prueba más convincente de la calidad presentada por estos suecos. Click en la imagen para descargar.






