20.6.19

En Vivo: Mastodon + Scott Kelly @ The K Pit.

La banda de sludge metal Mastodon y el vocalista de Neurosis Scott Kelly tienen un romance musical que data desde los inicios del cuarteto de Atlanta. Han colaborado en todas las grabaciones de Mastodon y la quimica es innegable. Un colaborador eficaz como Mark Lanegan fue para QOTSA por usar un ejemplo de como funciona la cosa. Aquí un bonito concierto de ambos. Corto. Al hueso. 

12.6.19

Starcrawler - Starcrawler (2018)

La última vez que hice un post en este blog fue en la época que había que buscar sitios de dudosa reputación para subir los discos y poderlos compartir. Así que me quitaré el óxido para darle la bienvenida algunos años tarde a la era del "streaming".

A veces hace falta escuchar música que es energía pura y esta es la función que cumple Starcrawler. Una banda que descubrí con un tímido cover de Pet Sematary (original de The Ramones) hecha para la película del mismo nombre. Este cover hecho probablemente a la carrera y sin pensarlo mucho no me convenció pero sentí algo de potencial con la banda lo que me llevó a escuchar su disco debut del año pasado.

Los 28 minutos de este disco bien hubiera podido ser parte de cualquier década desde los setenta hasta hoy en día.
, cumple con todos los requisitos que esperaríamos de un punk orgánico: buenos hooks, fuzz (casi) de principio a fin y energético, a pesar de que por ratos se oye sobreproducido.

Escúchalo en tu plataforma de streaming favorita.

11.6.19

King Crimson - "Discipline"


No se me ocurre un mejor tributo a un disco creado por músicos virtuosos que el tipo de tributo escrito por un completo “no músico” como lo soy yo. “no músico” en el sentido que no toco ningún instrumento, no porque sea anti musical (dah!).

¿Y por qué? Porque la música de este cuarteto (en su famosa encarnación ochentera conformada por Robert Fripp, Adrian Belew, Tony Levin y Bill Dufford) te permite sentirla en todas su “capas” sonoras. Más por la esencia creativa y poco convencional que por la ejecución de los instrumentos. No me confundan, no creo que la ejecución no tenga valor, pero es la combinación de esa extraordinaria ejecución con cambios y tiempos poco usuales lo que la hacen simplemente fantástica. Eso es King Crimson en esencia, una banda fascinante, rara, atípica y tan progresiva que se vuele hasta menos “progy” y más interplanetaria. Marciana.

Discipline arranca con la bizarra “Elephant Talk” (piensen Primus con David Byrne de vocalista) y se va brincando de esquina en esquina del canvas, moviendo los limites. Estirando lo posible. “Frame by Frame” es un frenesí refrescante de notas sumergidas en el new wave de aquella época. “Indiscipline” suena al rock alternativo que vendría muchos años después en la forma de bandas como Tool. “Thela Hun Ginjeet” es a mi parecer la pieza central, con Belew cantando el título de la canción sobre una grabación de su voz contando una anécdota de un asalto; Bufford tocando una samba sobre distorsión paranoica.

Estos tipos son la razón por la cual da gusto escuchar discos completos (no digamos verlos en vivo), se siente como si se están retando a sí mismos a mejorar cada rola con la siguiente. Discos como Discipline no envejecen nunca, suenan frescos y terminan inspirando a legiones de músicos (y “no músicos”). (Francisco)

7.6.19

En Vivo: Daughters - Live @ The K Pit

Hey tu, si tu. Quien disfruta del baile y la música agresiva, vente. Vamos a disfrutar juntos estos 28 minutos de agresión cortesía de Daughters y su festín de sonidos industrialones con pimienta negra como si cocinados por Martin Rev en alguna cocina del Bowery en NY. Ponle watts. 

5.6.19

Que ver en Netflix: Documentales Musicales (Parte 2)

Bueno, ya paso un año desde la primera parte de esta publicación. No teman, hay mas que ver en Netflix para enriquecer sus neuronas musicales. Aquí otras cuatro recomendaciones para ver una y otra vez. Pasenme los poporopos. 


20 Feet From Stardom – Sus nombres no resuenan como los de otras estrellas del mundo del espectáculo pero sus voces han formado parte de muchas de las más legendarias grabaciones del pop, el R&B y el Rock n Roll. Este magnífico documental le pone cara y nombre a esos rostros que han permanecido en el anonimato contribuyendo como cantantes secundarios, coristas y acompañantes de artistas del calibre de los Rolling Stones, Stevie Wonder, Lou Reed, entre otros. Merry Clayton, Darlene Love, Lisa Fisher, Judith Hill son nombres que merecen mayor reconocimiento por su talento y sus aportes. Imperdible documental.



Chasing Trane – De prodigio del saxofón hasta shaman espiritual del jazz, John Coltrane es sin duda una de las piezas clave de la música del siglo XX. Un artista que viajo hasta las esferas más distantes de la creatividad artística en búsqueda de su propio sentido en esta vida terrenal. Con entrevistas de quienes le conocieron y quienes le admiran profundamente Chasing Trane sirve de buen punto de partida para las generaciones nuevas y todo aquel empezando a su exploración de este gigantesco músico.  





George Harrison: Living in The Material World – Dirigida por Martin Scorsese (cuya calidad de filmes musicales es impecable), este exhaustivo documental nos permite valorar el inmenso talento del Beatle que muchas veces se quedó relegado a servir de sombra a la dupla de Lennon / McCartney. Desde sus pocos, pero esenciales aportes a los Beatles hasta su obra maestra All Things Must Pass pasando por sus altos y bajos personales, así como su vida espiritual (que marco muchísimo su obra artística), pareciera como si Living in The Material World no deja nada pendiente en su estudio de este subvalorado compositor.


The Defiant Ones – Jimmy Iovine  y Dr. Dre son dos tipos que han vivido muchas cosas en su trayectoria a convertirse en millonarios empresarios. Empezando como productores de leyendas como Lennon, Springsteen, Stevie Nicks, Tom Petty (en el caso de Iovine); N.W.A, Eminem, Snoop Dogg (en el caso de Dre). Hasta la fundación de disqueras que marcaron tendencia en los noventas como Interscope y Death Row Records. Hay muchas historias fascinantes contadas a través de 4 episodios de esta serie documental de Netflix. Si bien Iovine y Dre no son los protagonistas más carismáticos, véanlo por las anécdotas que son muchas y bastante entretenidas. 

Me falto alguno?, prometo 3ra parte y sin tanta espera. Pásenla bien hasta el próximo episodio. (Francisco)

4.6.19

Bob Dylan: The Rolling Thunder Revue

Para mediados de los setenta Dylan había dejado atrás a la generación que ayudo a moldear y comandado una nueva revolución musical junto a The Band con los Basement Tapes. Cansado de las tradicionales giras de estadio resolvió armar una “caravana gitana” junto a otros músicos que incluían (entre otros) a Joan Baez para salir de gira como The Rolling Thunder Revue. Tocando en teatros pequeños y universidades alrededor de Estados Unidos, la gira estuvo marcada por el desorden pero también por contribuir a momentos musicales inolvidables.

Ahora Martin Scorsese ha decidido contar la historia de este episodio en un documental para Netflix que se estrena el próximo 12 de junio. Scorsese ya dirigió antes un documental sobre otra etapa de Dylan titulado No Direction Home (que retrasa los primeros 10 años de la carrera de Dylan). Sera este el Segundo episodio de una ambiciosa trilogía? Quien sabe, pero aquí les dejo el tráiler:




P.S. – “Hola después de tanto tiempo, el blog está de regreso

24.8.18

En Vivo: Charly Garcia - MTV Unplugged

Charly íntimo, Charly sincero (como es siempre), Charly desatado, Charly a las rocas. Este Unplugged grabado para MTV en 1995 no es el concierto completo (oír el disco es muy recomendado), pero es una Buena postal de cuando el canal musical hacia cosas como estas: Poner el foco sobre un artista único para que destapara su catálogo ante nosotros. We Luv u Carlitos.

17.8.18

Lady Soul



Aretha Franklin fue una de las estrellas más brillantes en el universo de la música.  Aquella época dorada donde el sentimiento y dolor perneaban los discos de intérpretes negros en medio de la turbulenta década de los sesenta en Estados Unidos. Luchas raciales, luchas por la igualdad entre hombres y mujeres, lucha contra un mundo turbulento que parecía desmoronarse cada vez más. Esta mujer estuvo allí, en medio de todo. Cantándole al mundo, pidiendo “Respect".

Hablemos de su voz. La voz de Aretha no era un instrumento, era una orquesta completa. Su capacidad para capturar las emociones fuera en tono alto o en bajo no tenía rival.  Cuando la señorita Franklin cantaba el mundo la escuchaba. Su voz llego a las alturas de los templos celestiales. Vayan a sus hits para comprobarlo: “Chain of Fools”, “Think”, “I Never Loved a Man (The Way I Loved You)” y la universal “Respect”. Todas esas canciones capturan esa capacidad, ese poder magnifico de tocar lo más profundo del alma.

Nacida en 1942 en Memphis hija de un predicador, Aretha aprendió desde muy pequeña a cantar en la Iglesia. Su vida personal estuvo llena de momentos duros: Un matrimonio complicado, alcoholismo y en estos últimos años una larga batalla con el cáncer pancreático que termino quitándole la vida. Su carácter de acero, su corazón valiente y su personalidad única la sacaron a flote en medio de las aguas turbulentas para convertirse en la cantante más influyente del Soul. Insuperable e inigualable en términos de impacto e influencia más que cualquier otro artista de ese género con excepción de James Brown.

Su legado tuvo repercusiones en el estilo de otras grandes cantantes que fueron cargando con su valiosa herencia artística: Whitney Houston, Patti La Belle, Lauryn Hill y Adele por mencionar solo unas cuantas. “Lady Soul” como le apodaban dejo todo su ser plasmado en su música, con el espíritu, el sudor y las lágrimas. Hoy le rendimos tributo y le agradecemos por ese tesoro musical. (Francisco)

6.7.18

Leonard Cohen - "I'm You Man"


De donde Cohen se encontraba acercándose a la mitad de su Carrera, aquí a mediados de los 80 con un disco clave en su trayectoria. I’m Your Man proyecta tiempos negros en medio del positivismo plástico de los años de Regan.

Los arreglos musicales son (en su mayoría) propios de la década de sintetizadores y ritmos pulsantes. Pero algo desentona. Hay una especie de desolación que juega bien con la voz onda de su autor. Conjugando bien en un plano gris con tintes bien posicionados de sarcasmo e introspección. Es allí donde Leonard Cohen demuestra su genialidad. Un hombre acostumbrado a nadar por su propio sendero elevando la temática de sus canciones con su particular poesía. El tipo es único, así de simple.

Y no es que todo sea “dark”. Hay tiempo para romance como en “Ain’t No Cure for Love” y “I’m Your Man”. Pero es en las piezas que tocan temas del ambiente social o que exploran los temores más profundos de su cantante donde el disco brilla: “They sentenced me to 20 years of boredom…” (First We Take Manhattan); “The rich have got their channels in the bedrooms of the poor” (Tower of Song). Leonard Cohen sabe cómo presentar sus pensamientos en dagas bien afiladas.

La canción central tiene que ser “Everybody Knows” (mi favorita de todo el catálogo de Cohen por cierto), una imponente declaración sobre la traición y frivolidad de los seres humanos presentada ante una melodía que combina un plano creado por sintezadores y una guitarra flamenca. Simplemente exquisita.

Al final de I’m You Man uno siente que conoce más a su autor, hay una intimidad que parece compartida con el oyente y eso es lo que lo convierte en una escuchada muy especial. “Tower of Song”; la última canción construida como una letanía no religiosa más parece una especie de “reclamo” a estos tiempos modernos de donde todos queremos escapar. La trampa está en que estamos encerrados en nosotros mismos. Leonard Cohen lo supo mucho antes (Francisco).

21.6.18

Cine: The Public Image is Rotten




Se estrena en los próximos días este documental enfocado en el proyecto musical Public Image Ltd. Banda creada por John Lydon vocalista de los Sex Pistols luego de la implosión de esa banda punk a finales de los setenta. Un proyecto de tono contestatario tanto en la lírica como en la estética musical. 

Una banda que merece recibir mucha más atención de la que le dan. Click en este link para ver el trailer de la película: 

https://www.facebook.com/plugins/video.php?href=https://www.facebook.com/AbramoramaInc/videos/1658335987621270/&show_text=0&width=560

14.6.18

Talking Heads - "Remain in Light"


Limitarse en la música puede ser contraproducente. Limitarse puede llevar a un artista a caer en prisiones mentales que sofocan el sentido creativo. Sin temor a errar; una banda como Talking Heads nunca se limitó y confió. Una estética bien definida sin necesidad de que la propuesta musical se volviera en “colorear con números”. Sus discos nunca cayeron en ser predecibles. No se les puede considerar como una banda que se quedó corta. Un viaje muy completo que fue mutando de disco en disco. En medio de ese viaje cae este; su cuarto monumento Remain In Light producido por Brian Eno.

En cierta forma se siente como un disco muy circular en la forma como están puestas las canciones. Las últimas dos rolas (y en especial la muy oscura “The Overload” que cierra el LP) pudieran muy bien brincar a la primera nuevamente. Todo combina y al mismo todo toda suena independiente entre sí. Lo brillante con la música que hizo el cuarteto de NY durante toda su carrera fue que podían poner una canción romántica a la par de otra cargada de su habitual “armonía nerviosa” sin desentonar. David Byrne, Tina Weymouth, Chris Frantz y Jerry Harrison supieron encontrarse en el punto medio de sus excentricidades y sacarle “el diablo a la botella” creando composiciones muy (pero muy) entretenidas.

Remain in Light es entonces un paso grandísimo a encontrar paisajes más amplios dentro de una “misión” por experimentar con nuevos ritmos. Una misión que empezó con el predecesor a este disco, Fear of Music. No está de más decir que la producción de Eno solo engrandece esa búsqueda. “Once in a Lifetime” el megahit que sirve como ojo del huracán podría definirse como una canción funk/pop con un personaje en medio de su crisis existencial de los 40 (¿Sera Byrne externalizando esos temores?), una canción atípica en su sonido y aún más en su temática. Esos son los paisajes que busca abrir Talking Heads con Remain in Light. Solo faltamos nosotros; los oyentes para completar la expedición. Tómelo usted como una invitación. (Francisco)


3.6.18

Judas Priest - "Screaming for Vengeance"


Podría ser considerado una especie de “parte aguas” o el momento donde la legendaria banda británica se apodero (junto con Iron Maiden para ser justos) del Heavy Metal como tal. No suelo ser fan de este tipo de “metal” de chumpas de cuero, machismo desmedido y guitarras chillonas un tanto triunfales peeeero me tienen que dejar tener mis gustos culposos de vez en cuando. Y vaya que este es un muy sabroso pastelito sonoro que genera culpa después de ser ingerido pero que importa; todos somos glotones alguna vez.

Screaming For Vengance de 1982 es el álbum que le trajo a Judas Priest muchísimo éxito comercial y reafirmo la posición del grupo luego del también legendario (y mas reseñado) British Steel de unos años atrás. En parte porque les trajo su mayor “hit” con “You’ve Got Another Thing Comin” pero también porque potencializo los poderes más Judas Priest de Judas Priest: La dupla de guitarras de KK Downing y Glenn Tipton así como las voz inigualable-mente metalosa y “cuernitos al aire” del gran Rob Halford.  La intro “The Hellion/Electric Eye” es un ejemplo de estos superpoderes combinados. Lo que sigue después solo va mejorando de rola en rola: La canción que le da título al disco con su rapidez y melodía “trash”. “Bloodstone” con un riff inolvidable muy a lo Tipton/Downing. La lujuriosa “Pain & Pleasure” que pone a prueba los altos y bajos de su cantante; Halford gana el examen con puntos extras. La anteriormente mencionada “You’ve Got Another Thing Comin” lo más “pop” de Priest. La banda toca y suena con todos los cilindros en óptimas condiciones: fuerte cuando debe serlo y romántico cuando pretende no serlo (rudo pero sensible).

Screaming For Vengance es un gusto culposo con sus toques empalagosos pero eso no es malo, especialmente en un género musical que se caracteriza por estos excesos. Escuchadas repetidas permiten ir descubriendo la belleza en los detalles de una música que puede pecar de pretenciosa pero que Judas Priest sabe llevar caminando por la línea de lo artístico y lo absurdo con buen balance. Solo no le pongan azúcar extra o se pasa de dulce. (Francisco)