18.1.20

Top 25 (¿27?) discos de la década (5/5)

Llegamos al top 5 (que mágicamente se transforma en un top 6). Si los previos 23 discos que he presentado en este listado son todos discos super recomendables, los últimos seis que voy a presentar son escucha obligatoria, casi que, para cualquier amante de música. ¡Déjense de sectarismos y déjense llevar por la delicadeza, brutalidad, experimentación, la complejidad o la simplicidad de las obras siguientes, he dicho!

5. Tirzah - Devotion (2018)


El debut de la londonera, un album que brilla por la vulnerabilidad a flor de piel que desplega Tirzah Mastin, mujer de 32 años, con la ayuda de su mejor amiga, Micachu, artista responsable del soundtrack de la lica Under The Skin (Jonathan Glazer, 2013).
Vulnerabilidad y simplicidad. Se trata de 11 canciones, cortas, lacónicas, lentas, de ambiente "depre", extrañas, en las que la cantante plasma sus reflexiones sobre el amor perdido, idealizado o vivido.
Una simplicidad contundente y bella que no había escuchado desde el debut de the XX. Es una contemplación melancólica sobre el amor, el deseo, el anhelo de lo que fue, en una mirada, en un acto… Devotion triunfa por la delicadeza de las composiciones, los ritmos lentos (que recuerdan a Mount Kimbie o los inicios de James Blake), la simplicidad vulnerable de las notas de sintetizador que pululan de trasfondo, y la sensibilidad de Mastin.
 
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4. Enablers - Blowned Realms and Stalled Explosions (2011)

Enablers es una banda absolutamente genial, tan alejada del coolismo hipster o el chicle mainstream, que su música desaparece entre la millonada de sonidos contemporáneos publicados y compartidos. Esto no debería ser así, si solo se promoviera más su música y confiáramos en el puro placer que produce escucharlos.
Enablers, banda de San Francisco, liderada por el poeta y escritor Pete Simonelli, es un proyecto en el cual Simonelli plasma sus poemas y reflexiones spoken word en una lona post-rock, que suena a un cruce entre Fugazi y Slint.  En el cuarto y último album que sacaron, continuaron perfeccionando esa especial amalgama de palabras y música. Las palabras del poeta que combinan con una música a veces explosiva, intimista, compleja… es música dirigida por una cascada de arpeggios atonales, con una voz estoica que balbucea ideas luchando al mismo tiempo en contra de una marea de instrumentación sincopada. Si es bastante original escuchar un disco de rock con un vocalista que habla más que canta, la absoluta genialidad de este album se encuentra más bien en la calidad de las composiciones y la bellísima dinámica melódica instalada por las guitarras de Joe Goldring y Kevin Thomson.

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3. Cattle Decapitation - The Anthropocene Extinction (2015)


Cattle Decapitation es el héroe que nos merecemos, no el que necesitamos. Cattle Decap es una banda de Death Metal Progresivo vegana que ha comprendido la crisis de la humanidad mejor que nadie. Las canciones que componen este disco son conflagraciones sonoras contra la conformidad, estúpidamente piadosa ante la destrucción de la naturaleza, con riffs demoledores y refranes dramáticos, "boosteados" por la inigualable voz de Travis Ryan. Cada refrán en cada canción de este album es una oda a la destrucción del mundo, porque el ser humano es el único responsable de su destino anunciado. Y... todo eso suena muy bien, pero ¿quid de la música? Pues, es simplemente excelente. Con este album, que siguió el canónico Monolith of Inhumanity, la banda potenció la receta del disco anterior: una producción más potente, la multiplicación de riffs y tempos ultra rápidos, junto al desarrollo de la voz camaleónica de Ryan. La melodía en la voz y la multiplicación de cambios de tempo e ideas de riffs convirtieron a esta banda en algo más que una banda de Death/Grind, similar a Strapping Young Lad en los años noventa, liderada por otro freak vocal, don Devin Townsend. Con The Anthropocene Extinction, la banda siguió el diseño de Monolith, pero potenció el aspecto melódico de las composiciones, casando las elevaciones agudas del vocalista con refranes épicos y blastbeats asesinos. ¡Discazo!
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2. Converge - All We Love We Leave Behind (2012)


Para los que me conocen personalmente, saben que Converge es una de mis bandas favoritas, y Jane Doe (2001) uno de mis álbumes favoritos. Razón por la cual, como con Deftones, tiendo a ser más tradicionalista, sin ponerle mucha atención a las producciones más recientes. Pero este disco no solo superó mis expectativas, sino que ahora lo veo como el 1B  a la par de Jane Doe. Esta es la obra más madura del grupo, que refleja los años de progresión de por medio. Con este album dejaron de ser los kids enojados que tocaban en sótanos oscuros y húmedos, y cada uno de los miembros ascendió a otro nivel personal y musical. Cuando salió este disco, Kurt Ballou ya era un productor experimentado, Jacob Bannon un artista y empresario consagrado (como pintor, como dueño del sello Deathwish), Ben Koller llevaba años prestando sus talentos inigualables de bateriista a varias bandas y Nate Newton un compositor bien fogado, con proyectos como Old Man Gloom y Doomriders. Pero Converge, su bebé, también se merecía toda la atención del cuarteto, y la suma de talento. Con All We Love We Leave Behind, El cuarteto logra sacar un disco de "death and roll" pulverizante, haciendole honor al sonido sueco metalero, menos basado en la multiplicación de planos caóticos, y más en mantener una esencia salvaje, punk, y rocanrol, con una claridad en el sonido que no se tenía hasta ahora. El disco es el resultado de una banda en su cúspide de madurez, que no ha perdido aun su edge y que mantienen la frescura de sus composiciones, directas y claras, al buche.

1. Flying Lotus - Cosmogramma (2010)


Es posible argumentar que el sonido pop mainstream de esta década no sería lo que es sin las contribuciones, desde el underground, de artistas de música electrónica experimental como Flying Lotus, Hudson Mohawke, Rustie, Lunice o Arca. En particular, Flylo es uno de los pioneros del cruce entre el hip hop y jazz que aparece seguidamente en producciones de hip hop o RnB (un cruce distinto del que inició A Tribe Called Quest en los noventas).
La influencia de Flylo es evidente, por la importancia y la calidad de producciones que salieron de su disquera, Brainfeeder, así como por conseguir acercar a la juventud sónica millenial al jazz. Pero en donde este artista brilla más, es en su trabajo como compositor.
Cosmogramma es una experiencia auditiva que me recuerda el impacto que tuvo Kid A en el paisaje pop en la década anterior. Es un disco fácil de escuchar, placentero, pero denso y complejo para desenmarañar, a la vez.  El tercer álbum del alter ego de Steven Ellison es la síntesis perfecta del sonido Flying Lotus. Es un especie de collage musical, producido por una mente inquieta que salta hábilmente entre una cantidad de sonidos extraños y tendencias musicales.  música electrónica con bajos aplastantes y un sentido del ritmo hip hop delicioso, pero también, experimental, con elementos de freejazz, psicodelia y momentos de genialidad libre dignos de un Bitches Brew.

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0. Björk - Vulnicura (2015) 
Aquí vuelvo a hacer trampa. La verdad no hice bien los cálculos (perdoname jesusito por existir), pero con tan poca cantidad de discos mencionados, me perdonarán por agregar un peldaño más, para hablarles del mejor disco de la década.
A todos nos han roto el corazón en alguna ocasión. Todos hemos sentido el desgarrante sentimiento de perder a alguien. En el fondo, Björk siempre ha sido la artista de la ruptura amorosa, aunque no lo supieramos hasta el momento en que sacó este album. Respaldada por una de las mejores productoras de música electrónica vanguardista, la venezolana Arca, la Islandesa generó un album entero alrededor del tema de la ruptura. Björk desembocó en una obra de arte estéticamente bella y esperanzadora. Es decir poco. Este es un album concepto que explora temáticamente las diferentes fases emocionales de una ruptura: la confusión inicial, la duda, el recuerdo, el dolor, la añoranza de los proyectos comunes, la dolosa aceptación. Concluye, en las últimas tres canciones, elevando el dolor y melancolía de la separación a un nivel superior de poesía, filosofía y arte.
 El estilo harmónico del disco es el pegamento que le da la coherencia general al disco. Es un disco repleto de cuerdas clásicas que le dan ese toque grandioso al conjunto, complementadas de manera peculiar por los glitches y los beats minimalistas y quebrados de Arca. Con los beats y la ambientación electrónica entonces, el duo consigue crear un sentimiento permanente de fragilidad y melancolía, que se mezcla de manera disímile con la historia que cuenta la artista a lo largo de cada movimiento. El resultado final es una obra completa en la que las distintas capas musical, sentimental, poética, se complementan entre sí de forma fantástica. 


Llegamos al final. Los dejo con los 22 albumes que entrarían en mi top 50 y que me costó mucho no agregar a la lista final. 



28. Big Boi – Sir Lucious Left Foot… The Son of Chico Dusty (2010)
29. Women - Public Strain (2010)
30. Danny Brown – Atrocity Exhibition (2016)
31. Angel Olsen – My Woman (2016)
32. Flying Lotus – You’re Dead! (2015)
33. Rustie – Glass Swords (2011)
34. Dj Rashad – Double Cup (2014)
35. Quasimoto – Yessir Whatever (2013)
36. Lord Mantis – Death Mask (2014)
37. Chelsea Wolfe – Pain Is Beauty (2013)
38. El Guincho – Pop Negro (2010)
39. Childish Gambino - Because the Internet (2013)
40. Eyehategod – Eyehategod (2014)
41. PJ Harvey – Let England Shake (2011)
42. Black Midi – Shlaggenheim (2019)
43. Hangman´s Chair – Banlieue Triste (2018)
44. The Body – I Have Fought Against It, But I Can´t Any Longer (2018)
45. Liars - Sisterworld (2010)
46. Aphex Twin - Syro (2014)
47. Colin Stetson & Sarah Neufeld – Never Were the Way She Was (2015)
48. Slowdive – Slowdive (2017)
49. Thundercat – Apocalypse (2013)
50. Billy Woods - Hiding Places (2019)
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